10 Causas por las que no consolidan las Nuevas Relaciones – 8ª causa

Ya estamos en la 8ª causa de las 10 Causas que hemos encontrado por las que no consolidan las Nuevas Relaciones.

La 8ª causa por la que no consolidan las Nuevas Relaciones es por la existencia de muertes no superadas o tenidas en cuenta

En Constelaciones Familiares vemos a menudo casos en que una muerte previa ha impactado tanto en la persona que se siente con excesiva “ventaja” al quedar viva, frente a la “desventaja” del que partió. La persona que queda viva puede, inconscientemente, escoger no tomar nada-más favorable en su vida, incluido el caminar con una persona y ser feliz. ¿Qué muertes previas pueden afectar? Sin lugar a dudas, una de las más fuertes es la de un marido o esposa, compañero o compañera. Pero también amigos en la infancia; hermanos, en cualquier edad; y otros amigos y conocidos ya en la edad adulta. En algunos casos, la muerte de un progenitor también afecta permanentemente en el ámbito de la pareja, retirándose la persona viva de la vida, pues interiormente quiere irse con quien partió. En casos menos habituales también hemos visto personas que se mantienen comprometidas con almas que no han encarnado pero con las que mantuvieron, y mantienen, un gran vínculo de amor. Otras muertes de personas pertenecientes al sistema, si no son tenidas en cuenta o consideradas, pueden frenarnos en la vida, y por tanto en nuestras relaciones, hasta que las “veamos, reconozcamos y honremos”. No estaríamos hablando de que estas personas fallecidas nos estuvieran haciendo nada conscientemente, ni es ninguna suerte de venganza. Es un movimiento que pertenece a una Conciencia Mayor. Una conciencia que nos frena para que no caminemos de cualquier modo ni por encima de cualquiera, sin verle. No es una Conciencia que quiera nuestra infelicidad, al contrario, es una Conciencia que vela por nuestro avance y crecimiento en todas las áreas, teniendo en cuenta a todos y no pasando por encima de otros seres humanos que dieron sus vidas e hicieron lo que estuvo en sus manos por los siguientes antes de partir. Esos «siguientes» somos nosotros. Así que podemos avanzar con un nuevo compañero o compañera, pero viendo, reconociendo y honrando a aquellos que nos abrieron el camino. En estos casos vemos a menudo, como freno, desde personas muy concretas como bebés no nacidos o muertos prematuramente (ver post), suicidios silenciados,… o muertes colectivas sucedidas en generaciones anteriores, aún siendo personas que no conocimos. Casos como guerras, inundaciones, aluviones, terremotos, explosiones en minas, prisiones, experimentos en supuestos hospitales, … Dar sitio en nuestro corazón a todos aquellos que nos precedieron, sin implicarnos, honrando sus destinos, pidiéndoles que no tiren de nosotros a destinos similares, con amor.