Nueva era económica y humana

Fue en febrero del 2012, en el transcurso de una Jornada de puertas abiertas de constelaciones familiares, que una participante nos pidió ver porqué su economía estaba paralizada. Ella no encontraba trabajo, y su padre y su madre, siempre trabajadores, también estaban en el paro. De pronto, una voz en mi interior dijo,

Esto que vamos a constelar, no es sólo para ella, es para todos.

Y así, se fue hilvanando la constelación, aparecieron inicialmente representantes para el mundo financiero, el dinero, el poder, y para la religión (católica?). Por supuesto, también un representante para ella, aunque representaba a muchos ciudadanos. España estaba en el punto álgido de la crisis. En esos momentos, a nuestro alrededor sólo veíamos todo caer y la mayoría suspiraba por mantener su trabajo y que no le sorprendiera una ERE (despido). Todos los representantes, progresivamente, fueron cayendo desplomados al suelo. Esto en constelaciones significa que “mueren”, que desaparecen. El primero en caer fue el poder, y le siguieron el dinero. Ante tal dinámica, introdujimos representantes nuevos para el Nuevo Orden Económico. También introdujimos una representante para la Gran Madre (Maternidad/Madre/Mujer), y portadora de Vida. A la religión le dolía todo, y en ningún caso quería inclinarse y honrar a la Vida. Como “elegidos de Dios”, sentían que ellos estaban por encima de ella. Tras largo rato y con gran lentitud, pudo inclinarse y honrar y alabar a la Mujer, como Creación y puerta a Algo más Grande. Hoy, diciembre 2014, leí las declaraciones del nuevo Papa Francisco, elegido en el 2013. Recientemente ha dicho:

No existen ‘madres solteras’. Existen madres. Ser madre no es un estado civil”

   Sus palabras encajan exactamente en el movimiento que pudimos ver. Esa constelación pues, y lo que nos aportó, está llegando a su fin. ¿Y que viene después? Lo que viene después es Nuevo. Hay que caminarlo y, sobretodo, construirlo.